Distintos artistas le pusieron música y poesía a un reclamo, dijeron juntos “¡NO al desalojo del barrio El Espinillo!”. Con los vecinos autoconvocados estuvieron referentes de organizaciones sociales, sindicales y de derechos humanos, contra la expulsión de un barrio y su cultura.

El frío fue quedando escondido entre los artistas y el público, la tarde del sábado 23 tomó color y ritmo con los músicos y bailarines que se sumaron al festival solidario realizado en y por el barrio El Espinillo de Granadero Baigorria. Entre otros músicos cantaron Popono, el Dúo Eliseo, Jorge Fandermole, los Hermanos Madrid y sobre el final llegó desde el sur argentino el indio Rubén Patagonia, quién cantó y compartió parte de la cosmovisión de los pueblos mapuches.

Las consignas del encuentro resumen claramente las banderas de lucha: “Ni intrusos, ni usurpadores. ¡Poseedores legítimos!”. Las familias que viven a la vera del río Paraná, precisamente en la bajada El Espinillo de la ciudad de Baigorria, llevan tres generaciones viviendo en el lugar. Hace poco más de un año los terrenos fueron vendidos, con vecinos y todo. ¿Qué proyecto se viene? La expansión del negocio cerealero, el agronegocio que recorre el ex cordón industrial y gran parte del país. “Nosotros hoy nos encontramos con que somos usurpadores del Espinillo”, dice una vecina a viva voz en el micrófono. “Sabemos que acá vienen zonas portuarias, ellos quieren hacer plata, lamentablemente nos buscan a nosotros que somos los más bajos y hoy con plata tapan todo”, expresa con garra y agradece a todos los presentes por el apoyo. “Este es nuestro barrio y acá nos queremos quedar, con ayuda de ustedes vamos a seguir la lucha”.

El posible desalojo…

enREDando dialogó con Beto Olivares, de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH) y abogado de los vecinos. “La situación hay que enmarcarla en una agresión sistemática que desde hace años la región viene teniendo. El problema del barrio El Espinillo tiene que ver con todo el proyecto del agronegocio en la zona. Se intenta transformar una cultura por otra, erradicar a los pobladores, una cultura, una forma de ser, por el negocio del boom sojero”, explica. Ante esa situación decidieron organizarse y hacer notar el reclamo, conformando una comisión de trabajo. “Esto empezó a principios del año pasado, la dueña de este terreno originó toda una movida judicial, la señora Edith Delú. Tenemos entendido que es testaferro de uno de los monopolios inmobiliarios que es Vanzini, que inicia las medidas preparatorias del desalojo. Lo que causó una alarma tremenda entre la gente”, continúa Olivares. Desde ese momento se empezaron a realizar asambleas para resistir a los desalojos. “Desde la defensa técnica estamos diciendo que por la posesión durante muchos años, los vecinos tienen muchos derechos, estamos hablando de dos y hasta tres generaciones. Nuestra estrategia es repeler el desalojo y a su vez iniciar un juicio por usurpación. Le vamos a pedir a un Juez que reconozca los años de posesión, ellos pueden seguir estando acá y pedir la titularización de la tierra”, referencia el abogado.

Las raíces del barrio…

Según información brindada por vecinos autoconvocados, la Bajada “El Espinillo” es un lugar histórico de la ciudad, ya que antes de ser Pueblo Paganini y luego Granadero Baigorria, este terruño se conocía como Paraje El Espinillo. A mediados del siglo pasado, la Bajada El Espinillo comenzó a convertirse en un barrio, el cuál fue creciendo ligado al desarrollo de la fábrica de jabones Kop (Palmolive). Muchos de sus trabajadores levantaron allí sus casas humildes. El Paraná también le aportó familias de pescadores con su cultura ligada a la costa y la naturaleza. El Espinillo creció solo y forjó su identidad y su cultura conviviendo con obreros, pescadores, familias numerosas, expulsados del sistema y cientos de niños que desde hace 20 años van a la escuela “2 de Abril”, del barrio Santa Rita y se identifican con su lugar de pertenencia y su paisaje. Identidad y cultura haciéndole frente al poder económico. La lucha sigue adelante para que la historia no se repita.

Fuente: Enredando

http://www.enredando.org.ar/noticias_desarrollo.shtml?x=33999

El sábado 24 de junio se realizó un festival solidario en el barrio El Espinillo, en Granadero Baigorria (Santa Fe) para evitar que se desalojen a sus habitantes. Bajo el lema “Defendamos nuestro río y los derechos de sus pobladores” actuaron entre otros Popono, Jorge Fandermole, el dúo Eliseo, y Rubén Patagonia. También hubo una presentación de títeres de María Celia Fernández y bailaron integrantes del grupo de danza Ioruba de Rosario.

Bailando por el r�o y sus habitantes

Los habitantes del barrio de El Espinillo (Granadero Baigorria, Santa Fe) están luchando para evitar ser desalojados. Hay familias que habitan en este lugar desde hace 100 años, pero intereses inmobiliarios están poniendo en riesgo sus hogares. Este es un barrio de pescadores, por lo cual es imprescindible que sus moradores sigan viviendo en el lugar donde lo vienen haciendo: la costa del río.

Esta es una nota publicada en Indymedia el 23 de mayo.

No al desalojo de “El Espinillo”

23/05/2007 – En Granadero Baigorria, el gran negocio inmobiliario, siempre asociado al poder político, desconoce los límites y la ética, la historia y la cultura.

Noventa mil dólares le bastan para comprar el origen mismo de la ciudad y pretender hacerlo desaparecer con toda su gente y su cultura a cuestas. Algo así como convertir el cabildo en un shoping.

La Bajada “El Espinillo” es un lugar histórico de la ciudad y su nombre nos remonta al siglo XVIII, ya que antes de ser Pueblo Paganini y luego Granadero Baigorria, este terruño se conocía con el nombre de Paraje El Espinillo.

A mediados del siglo pasado, la Bajada El Espinillo comenzó a convertirse en un Barrio que luego fue creciendo ligado al desarrollo de la fábrica de jabones Kop (Palmolive), ya que muchos de sus trabajadores levantaron allí sus casas humildes.

El Rió Paraná también le aportó familias de pescadores con su cultura ligada a la costa, la naturaleza y la resignación.

El Espinillo creció solo y forjó su identidad y su cultura conviviendo con obreros, pescadores, familias numerosas, expulsados del sistema y cientos de niños que desde hace 20 años llenan de vida la escuela “2 de Abril” del barrio Santa Rita y se identifican con su lugar de pertenencia y su paisaje.

Nadie se preocupó por esas tierras ni por el destino de la gente del Espinillo mientras se remataba el país y se condenaba al hambre y la pobreza a millones de ciudadanos. Ahora, los mismos traficantes, han descubierto la riqueza del Espinillo y volvieron por él con dólares y abogados.

El 20 de octubre de 2005, y por la suma de U$S 91.000, los terrenos que componen el Barrio El Espinillo fueron vendidos a un particular por la Empresa INVIZA S.A. (radicada en Córdoba), quien a su vez los adquirió de la Empresa Colgate en noviembre de 1996.

El 13 de Diciembre de 2005, la adquiriente de los terrenos (Edith N. Delu, Testaferro de la gran empresa inmobiliaria Vanzini) inicia las medidas preparatorias para el futuro Juicio de Desalojo y es en Agosto de 2006 que se presenta la demanda, Desde esa fecha a hoy, la vida de 50 familias responde al nombre de “Delu, Edith N. Contra Ocupantes o Intrusos Sobre Desalojo” (Expte. 1738/06). Hoy, los abogados de “La Propietaria”?? piden la restitución adelantada de los terrenos.

Tres y hasta cuatro generaciones de pescadores y obreros; amas de casas y cientos de niños fueron rebautizados en los tribunales. Sus nuevos nombres son: USURPADORES e INTRUSOS con muchas posibilidades de ser definitivamente DESALOJADOS.

El drama humano, la historia del lugar y la cultura de su gente, pasados por el tamiz del poder se transformaron en un juicio donde solo se discute el concepto de propiedad de la tierra ligado al pago en dinero. El arraigo a la tierra, el derecho a la salud, a la vivienda digna, a la identidad, etc., quedan subordinados al nuevo valor comercial de la tierra. Lo que ayer era un lugar olvidado por el poder político y despreciado por el Dios Mercado, hoy es un lugar codiciado.

El mismo poder inmobiliario que lucró históricamente en esta ciudad sin importarle las consecuencias de sus negocios, es el que ahora viene por más, ante la mirada complaciente del poder político gerenciador.

No podemos permitir que usurpen y trafiquen derechos, cultura, historia, vidas, sueños y dignidad. NO PERMITAMOS EL DESALOJO DE LA BAJADA EL ESPINILLO.

“El sueño se hace a mano y sin permiso, arando el porvenir con viejos bueyes”

Vecinos de Barrio El Espinillo
Vecinos Autoconvocados de Gro. Baigorria
Liga Argentina por los Derechos del Hombre